lunes, 4 de octubre de 2010

Sadhana




































Anoche el sueño tardó en llegar y hoy casi no me puedo mover, me duelen músculos y tendones, pero sigo activa, como enchufada a una batería que no se agota. Myura marca el ritmo de la mañana y hoy nos levantamos a las 6. Todo está en calma y cada una escoge su espacio de retiro. El mío está dentro de mí, buscando y moviendo, estirando y peleando, relajando y abrazando. Una de cal y otra de arena.


Este fin de semana comenzó mi nuevo camino y ya no hay marcha atrás. Un camino empinado y pedregoso que no deja de deslumbrarme con sus paisajes. Atisbos de lo que me espera en la cumbre.

Este es mi centro.







5 comentarios:

Ona dijo...

ॐ मणि पद्मे हूँ

Pokol dijo...

Om mani padme hum

Ona dijo...

...sánscrito... sioké?????????

:D

muxusmuxus

Pokol dijo...

me parece correcto!

Pekas dijo...

Mí nuevo camino se empezo a andar el viernes pasado... tres años y una vida por delante para llegar al principio...

Un abrazo de camino a camino...