El tiempo no perdona, llueve, llueve y llueve aún más. Estamos todos juntitos, en casa, siempre alrededor de la cocina, aunque ahora de una forma distinta. La macrobiótica me persigue, ¿o nos persigue? Por un motivo u otro, vamos incorporando partes de esta nueva forma de vida: ni ying ni yang, todo equilibrado. todo en su centro.
Comemos arroz integral, almorzamos un caldito de miso, esparcimos gomasio en la ensalada, ponemos el azuki a hervir a fuego lento con todos los minerales que nos traen las verduras del mar.
Y así pasamos tres días compartiendo lo que sabemos, incorporando estas pequeñas cosas que tanto bien nos hacen. Tan sólo tenemos que mirar hacia dentro y preguntarnos, ¿qué necesito? Todos necesitamos estar en el centro.
-¿Quién quiere un caldito de miso?
-Pero entonces, la ensalada de cebolla, tomate y pepino, ¿nada? ¡Qué me dices!
-Pues yo al mijo no consigo cogerle el punto, el otro día lo hice con salmón y se lo di a los gatos.
-¡Es que mijo con salmón!
-Oye, ¡Qué descubrimiento esto del noni! ¡Sirve para todo!
-¡Una cucharadita de kombu! ¡una cucharadita! ¿dónde vas con la tira entera?
-¿Pero ésta es wakame o kombu?
-El caso es hablar de comida...
-Como sigáis así dentro de poco os veo conmigo meditando o de peregrinación a la India...Ya sólo os falta escalar.
-Pero si yo no puedo hacer yoga, ni escalar ni nada.
-Bueno, tú deja de comer tanto pan y tanto pepino...
1 comentario:
jejjejejeje.. bueno.. pues parece que hay una parte del camino "similar".. o muy parecido..
el día que vengas de nuevo por estos lares.. no traigas de nada.. que de todo eso hay en las estanterias... :-)))
Hoy... Kenbiki y acupresiones con los ojos vendados... bufffffff... ( no son alimentos de ningún tipo..eh..??? ;-))))
Un abrazo de oso... ;-)))
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