Aquí estoy a 10 de febrero, último día de estos malditos 33, de este maldito año, en semanas de un Acuario intenso, navegante, juguetón e irresponsable, planeando hacia los 34 en una subida interminable llena de curvas.
Células inflamadas con este paso a otro ciclo, con la sempiterna impaciencia que se adueña de mí ante la excitación de lo nuevo, de dejar atrás lo viejo. Garganta abrasada a sorbitos de ron y, con cada uno de ellos,un recuerdo que guardo bajo llave anestesiando el dolor.
3+3 dan 6 y 3+4 dan mi número, el que siempre elijo, el de los ciclos chinos, el de la dieta de arroz de Oshawa, el que me gusta desde pequeña. Porque el 6 engaña, se da la vuelta y te dice ser otro, esconde infamias en su tripa y te desafía desde arriba cuando en realidad no es nada.
Alegre por mañana celebro una y otra vez, porque cambiar es la oportunidad de volver a comenzar, de dejar atrás aquellos momentos tan amargos de la primavera, que apareciste para clavarme tu imagen nevada en la retina y desaparecer en un giro inesperado, vendida a un cuerpo que no entendía nada.
Celebro olvidar los miedos y las pesadillas del verano, cuando decidiste llamar para contarme que, quizás, tengas que dejar de cuidarme que quizás, dejes de estar a mi lado que quizás, ya nunca más te pueda contar. Hoy he aprendido que ya no camino de tu mano y que todo lo que me enseñaste no te sirvió de nada. Dejo atrás luchar contra mi educación y me rebelo ante la responsabilidad, me rebelo a mirar de frente nuestro destino.
Atrás queda un año de lesiones, bacterias y cosas extrañas, días de desmayos, dolores de cabeza y cansancios infinitos. Que hoy pruebo esto y mañana lo otro, que me vuelvo loca preguntando y probando, que me pierdo en el tiempo y en el día pensando.
Ahí queda este año de carpetazos inesperados del pasado, de sujetarme la mandíbula con la mano para no tener que recogerla del suelo. Siempre hay sorpresas. Está claro.
Aún con cariño, me deshice de la dulzura de los sueños cálidos en ámbar, de tanto tocarse sin palabras. Pensar que seríamos más, pero que había fantasmas escondidos porque el silencio, asesino del amor, se coló en tus venas, te miré a los ojos y me mató.
He llegado a los 34 derrapando, que intenté echar el freno de mano para coger la curva y meter sexta para salir de ella acelerando. Leo mi carta astral, esa que siempre miro, esa que siempre olvido. Soñé con conducir por las carreteras infinitas de Montana dejando todo atrás y quizás me esperen más descensos con curvas sin peraltar.
De cualquier forma, con las piernas llenas de moratones, mi ser en manifestación constante y mi educación y mis valores desparramados por el barro, llego con pequeños magníficos regalos, que siempre aparecen joyas en la vida, que no sabes si vienen y van, o si vienen y se quedarán, pero que consiguen que enseñe mi diente montado, que desempolve este ingenio de poesía y tontería, que me leen y me escuchan, que me cocinan, que me cuidan, que me quieren, que están cuando soy dulce, cuando araño y muerdo, cuando mando al carajo y cuando pido ayuda.
Esta nochevieja de Acuario me la tomo con calma. Con un pequeño baño, con un poquito de ron, con un poco de esta música que tanto me gusta, este ritmo de carretera, de folk americana. Dormir y dejar que mi cuerpo sea lo que tenga que ser, que el futuro sea, porque lo que tenga que venir vendrá igual. Luchar solamente por vivir un poco más, que siempre aparecen sonrisas infinitas para acompañar, música para escuchar y compartir, ruedas que seguir, labios que morder y nuevas mañanas por descubrir.
Bufff...Y...con este cambio cierro Pokolitico. Sí. Un ciclo de muchos años, un pequeño tesoro, una vida y muchas noches frente al teclado. Vienen otros tiempos, más certeros, de hacer las cosas de otro modo, que han pasado ya más de 7 años.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bufff...Y...con este cambio cierro Pokolitico. Sí. Un ciclo de muchos años, un pequeño tesoro, una vida y muchas noches frente al teclado. Vienen otros tiempos, más certeros, de hacer las cosas de otro modo, que han pasado ya más de 7 años.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Well, 33
Good bye.
I'm afraid it was NOT MY PLEASURE.
Ok, 34, here we go. Pleased to meet you (yet)
----------------------------------------------------------------------------------------------------
In the evening, lately
In the evening, lately
I’ve been needing more than
What you gave me
Good bye.
I'm afraid it was NOT MY PLEASURE.
Ok, 34, here we go. Pleased to meet you (yet)
----------------------------------------------------------------------------------------------------
In the evening, lately
In the evening, lately
I’ve been needing more than
What you gave me