Nos sumergimos en el mundo de los Hamong Negros. Durante varios días observo cómo secan sus telas teñidas con índigo. Un pequeño descanso para volver a teñir varias veces en un proceso de más de un mes de duración. Mis dedos y mis uñas se han teñido de un tono azul verdoso. Tan sólo el contacto con las manos de las mujeres ha dejado su marca.



Los trajes de los Hamong Negros son las más sencillos. Tejen sus propias telas y adornan con complicados bordados cuellos, mangas y cinturas. A medida que avanzamos en la escala social, los trajes son cada vez más elaborados, hasta llegar a los Hamong Flor, que destacan allá donde van por el colorido de sus trajes.
Zao nos lleva a casa de su tía. Allí ellos siguen haciendo su vida y nosotros observamos. Hasta que deciden vestirnos con sus ropas. El largo de sus capas no está adaptado a nuestra estatura y tengo cuidado de no hacer movimientos bruscos porque sé que mi espalda es mucho más ancha. Ellas se quitan su ropa y poco a poco nos van decorando: capa, cinturón, pendientes, collares, cesta...





5 comentarios:
Mmmmmmmmm, qué bonitos..........
Sí, me traje un cinturón y me regalaron pendientes y pulseras...Tenía que haberme hecho con el outfit al completo. jeje
Te queda bien. New look.
Bss
Te has puesto los pendientes por Madrid???pq yo no los he visto...son la bomba...te quedan genial!!!
un besu.
No, esos pendientes no son míos...Se quedaron allí...
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