Paseamos por Sella y probé por primera vez el fruto de un madroño. Charlamos, sobre la experiencia, sobre los tropezones que nos pegamos en la vida; primero caemos de bruces, luego aprendemos a poner las manos para amortiguar la caída. Bajo las estrellas y metidos en los sacos discutimos sobre los cambios, el riesgo.
En esta vida no podemos controlar nada, pero con el tiempo uno se da cuenta de que es capaz de verlas venir, de arriesgar y vivir porque, cuando uno se conoce a sí mismo, cuando uno confía en sus capacidades, entonces uno es capaz de afrontar lo que venga.


"Yo soy yo, Tú eres Tú. Tú haces lo Tuyo, Yo hago lo Mío. Yo no vine a este mundo para vivir de acuerdo a tus expectativas. Tú no viniste a este mundo para vivir de acuerdo con mis expectativas. Yo hago mi vida, Tú haces la tuya. Si coincidimos, será maravilloso, Si no, no hay nada que hacer".
Fritz. Perls
5 comentarios:
Eso es! CONFIAR!!!
Y que cita más buena, compañera...
Es el principio en el que se basa la Gestalt. Una vertiente fascinante de la psicología humanista:)
Si kes wena la zita, sí ...
Saluz
A-m-é-n
Aquí hay otros madroños que probar...
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