martes, 2 de septiembre de 2014

Sí. Vale. Pero

Hoy, en día de resaca de adrenalina, risa y diversión, un antiguo amigo, alguien que me conoce bien, alguien que se parece más a mí de lo que piensa, me envía este artículo: "No salgas con una chica que viaja". Porque se ha acordado de mí, porque le ha hecho gracia...He comenzado a leerlo y sí, además de pensar "qué jodido eres", además de reírme, sí, podría ser yo...

No es fácil tenerla contenta. Las típicas noches de cena y peli en un centro comercial la ponen de los nervios. Lo que busca su alma son nuevas experiencias y aventuras.

Sí. Vale. No puedo evitar soñar con aventuras, con nuevas experiencias. No puedo evitar esforzarme por exprimir al máximo los días de cada año, aprender y descubrir las miles de posibilidades que tiene este mundo y cada uno de los seres que caminan sobre ella. No me gusta la rutina más que para equilibrarme y descansar, nada más que para recordarme que son momentos de parada para poder soñar y coger fuerzas para volver a saltar y volar.

No salgas con una chica que viaje porque no te dejará tranquilo hasta que no reservéis ese vuelo que está en oferta.

Sí. Vale. Te convenceré para hacer un viaje, para hacer una nueva ruta, escaparnos un fin de semana sin cobertura, reírnos y beber cerveza tumbados bajo el sol. Buscaré la oferta para poder alargar el tiempo, para tener recursos para seguir riendo, viviendo y aprendiendo.

Existe la posibilidad de que no consiga un trabajo estable. O puede que esté todo el día pensando en dejarlo. No quiere seguir matándose por algo que no es su sueño, sino el de otra persona. Ella tiene el suyo propio, y ya está trabajando en ello. Es autónoma. Gana dinero dibujando, escribiendo, haciendo fotos o cualquier otra cosa que requiera creatividad e imaginación.

Sí. Vale. Hay tantas cosas que se pueden hacer que intentar disfrutar de esas ocho horas diarias que nos marca el calendario laboral me parece una responsabilidad con el compromiso que tengo con la felicidad. Imaginación desbordante y dedos ansiosos por crear. Me gusta sentarme delante de un ordenador y repetir lo mismo cuando me siento insegura, cuando he volado demasiado y necesito tierra pero me mueve la pasión, la motivación por disfrutar, aprender y cambiar todo aquello que me rodea. Me apasiona experimentar para poder enseñar, levantarme con ilusión cada mañana, sentir que lo que gano sirve para algo más que pagar un techo bajo el que dormir.

No salgas con una chica que viaja. Probablemente haya malgastado su tiempo en la universidad y haya probado diferentes carreras. Ahora trabaja de monitora de submarinismo o de yoga.

Sí. Vale. Soy profesora de yoga, de cocina energética, me gusta trabajar con niños y que cada día sea distinto. Observar a cada ser que conozco en clases, cursos y consultas, divertirme con ellos, escuchar sus historias, viajar a través de ellos y reír. Me apasiona transmitir y enseñar a vivir el mundo de la emoción, acompañar en el arduo camino de conocernos a nosotros mismos, de descubrir la realidad y verdad que llevamos dentro de cada uno de nosotros. Cada historia es única e interminable. Trabajar con el ser humano es maravilloso y para ello hay tantos caminos distintos, tantas formas de llegar y sentir. Me apasiona mover a la gente, comunicar y conectar. Tejer hilos y redes para que todos podamos contar, reír y disfrutar.

No salgas con una chica que viaje, porque ha elegido una vida de incertidumbre. No tiene un plan seguro ni una dirección permanente. Se deja llevar, y sigue el instinto de su corazón.

Sí. Vale. Pero. Me gustaría poder pensar mi vida de una forma racional, con un poco menos de intuición, con un poco más de lógica, en línea recta, sin curvas cerradas. Pero la vida es incertidumbre y frenar demasiado a veces no sirve de nada, intuye y sigue, aunque te caigas, aunque el camino te lleve a un cortado, porque a veces allí hay grandes vistas y un cobijo de paz interminable

No salgas con una chica que viaje, porque suele decir lo que piensa.

Sí. Vale. Pero. Quizás no te lo diga pero seguro te lo escribiré y si no explotaré o dejaré de hablar. Me hincharé y como en el otoño se me caerán las hojas en las que escriba lo que pienso quedándome en un invierno blanco y sin color.

Nunca te necesita. Sabe cómo montar una tienda de campaña y cómo poner un tornillo sin tu ayuda. Cocina bien y no necesita que tú le pagues la cena. Es demasiado independiente y no le preocupará que viajes o no con ella

Sí. Vale. Pero. Cocino bien pero no sé montar una tienda de campaña ni cambiar un tornillo. Puedo arreglar una placa solar o una caldera y me puedo mover por todo el mundo rápida, segura y fluida. Soy independiente pero no quiere decir que no necesite de una mano, un hombro, un apoyo, una compañía o una sonrisa. Puedo viajar sola porque creo que nadie ha de perder la oportunidad de descubrir y descubrirse por no querer hacerlo en soledad. Puedo viajar sola, recluirme sola sin comer en llanuras de atardeceres intensos para descansar, perderme en países y aeropuertos y disfrutaré porque permitirse ser libre para hacer lo que uno quiere, sin confundirlo con el pasotismo, es el mejor regalo que uno se puede hacer a sí mismo. Pero como ser humano necesito a la humanidad y sentirme parte de ella.

Por tanto, nunca salgas con una chica que viaje a menos que puedas seguirle el ritmo. Y si, involuntariamente, te enamoras de una de ellas, no intentes retenerla. Déjala ir.

Sí. Pero NO. Me tendrás que regar para que no me marchite, con agua fresquita. Me tendrás que hablar y acariciar para que siga creciendo y dejarme mis ratos para que mis hojas crezcan con el sol. Pero no te puedes anticipar, ni darme por perdida. Una chica que viaja también quiere un lugar al que volver, un compañero al que poder contar, una persona con la que compartir los silencios de un viaje, el cansancio de un largo día de ruta y hacer otro tipo de viajes porque, una chica que viaja no solamente viaja en el exterior, viaja en su interior y viajará también por tu cuerpo y por tu mente, aprendiendo, compartiendo, disfrutando, respetando y observando cómo las estaciones cambian en ti. 

No es lo mismo dejar marchar que respetar la libertad. Si a una chica que viaja la dejas marchar, se irá. Si la cuidas, la entiendes y simplemente la dejas ser tal cual es, con sus idas y venidas, con sus impulsos creativos y aventuras de adrenalina, posiblemente no esté siempre, pero tampoco se irá.Si me candas el acuario me faltará el aire, pero si me das aire podré volar cerca y sonreír. Déjame viajar, montar, escalar, escribir y reír..Invítame a vivir. Es muy posible que te diga que sí!

Así que, querido amigo, quizás mi futuro, como tú bien dices, esté trabajando para Lonely Planet, pero creo que no me hace falta escribir guías de viaje cuando puedo escribir aquí cerquita y guiar en este viaje de la vida que hago a diario y compartirlo. 

----------------------------------------------------

"Y no sabemos si nos miente
este sistema de hacer lo que uno siente.
Y no sabemos no, si nos miente
esta manera de hacer lo diferente.
Pero sí sabemos a quien le duela
que lo importante es gozar con la gente del mundo"

Lo más bello. Canteca de Macao




No hay comentarios: