Unos nadan deprisa, fuertes, sin importarles la corriente. Otros se quedan atrás, cambian de estilo, dudan, se dejan llevar por las olas, pero siguen adelante. Algunos se rinden porque, después de haberlo intentado, el final está aún muy lejos. No sé si a veces intentamos hacer más de lo que podemos, si soñar y creernos grandes nos ayuda a sentirnos seguros, válidos, dignos de contar con un huequecito en este planeta.
Nos sentamos en un banco y miramos desde alturas acuarianas los puntitos blancos en el agua de La Concha. Nadadores en fila compitiendo, enfrentándose a sí mismos, a su mundo. Las olas juegan con ellos y nosotros observamos, al igual que hacemos con nuestras vidas, estemos donde estemos, a veces actuando, otras corriendo y volando, ¿qué haríamos sin perspectiva?, ¿qué haríamos sin poder ver todas las bellas cosas desde arriba, desde el cielo?, ¿hacia dónde correríamos si no quisiéramos atrapar el mundo, abrazarlo con egoísmo y sentirlo como si sólo fuera nuestro?
Pocas cosas quedan cuando el hogar se pierde, cuando las vueltas de la vida nos llevan y nos vuelven a traer, con esa gracia y ese juego chiquillo de nuestro destino. Quedan recuerdos que atamos, que pescamos con nuestras redes. Tiramos de ellos, todos nuestros, que vengan del fondo del mar para inundar nuestro presente.
A veces también nos queda un botón, que no se pierde, extraño objeto que consigue escapar de los bolsillos agujereados, del fondo de una caja, de perderse entre miles de otros botones. Así que cuando el agua, el aire, los recuerdos, la nada o la lejanía de la belleza se presta complicada, coge el botón y aprende.
Lo que le molesta es otra cosa. La lectura la impulsa como un nadador en el mar. Las criaturas que pueblan la mente de Susan durante el día, animales de tierra y de aire, se hunden en él convertidos en delfines, en peces. Algo la muerde mientras nada, un escualo pequeño y dentudo. Tiene que arrastrarlo fuera del agua, donde pueda verlo. Mientras Tony Hastings se aflige, aquello sigue mordiendo.
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Tres Noches, Austin Wright

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