Yo no llevo tacones. Tampoco soy de grupos grandes. Me falta la cuadrilla, si es que acaso alguna vez la tuve. Yo no me entero muy bien de todas estas novedades en tecnología. Tampoco tengo un iphone. Yo no sé muy bien dónde está mi casa, pero sí que sé dónde está mi hogar. No tengo despedidas a las que asistir porque aquellos que hoy se van en algún momento volverán. Yo ya no sé cómo vestirme: tengo mis chanclas, un par de vaqueros de rebajas, alguna falda heredada. Yo no como carne, ni salgo por la noche. Me entretengo con mis estrellas, con mi silencio. CON EL UNIVERSO. Yo sueño, como todo el mundo. Sueño con mi mochila, con aventuras, con países aún por descubrir. Pero hace mucho que dejé de soñar con la vida sencilla y tranquila que una vez tanto deseé.
Ésta es la piel que habito y la que me hace yo. Para bien y para mal. Auténtica, solitaria, dulce cuando no asertiva, cálida cuando abandono el hacha, normal como todos los demás y especial para los que saben dejarme marchar, revuelta cuando no serena y sensible. MUY SENSIBLE.
Ésta es la piel que habito, me guste, te guste, nos guste o no. Ésta soy yo.
1 comentario:
Me encanta volver a leerte en tu esencia... palabras escritas desde la piel...
Un abrazo desde la otra piel..;-))
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