Poquito a poco va creciendo, lo noto en el centro de mi pecho y se expande hasta acariciarme las puntas de los dedos. Palpo la vida a mi alrededor y siento la grandeza de unos calabacines gigantes y unas guindillas salseras en el huerto, una luna llena sobre un mar calmado, una amistad que se eleva cada vez que se le insufla calor, como el pan recién hecho.
"No tengas miedo a la vida": eso estaría bien, pero antes quería saber de qué vida se trataba. ¿Quizás de la de un topo ciego? Pero no estábamos bajo tierra, podía notar los cálidos rayos del sol en mi cuerpo. O sea que no era un topo. Entonces, ¿qué? ¿Una oveja ciega? ¿Un perro ciego? ¿Una gallinita ciega? ¿Encontraría el dedal?
Maldito Karma, David Safier
2 comentarios:
¿conectando??...
joooooo... me gusta entrar y leerte de nuevo.. sin saber ..sin esperar.. un abrazo lleno de árboles y de montañas.. !!!
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