Ver a los míos, que les echo de menos...
Desayunar y meterme en la cama de nuevo para leer sin importarme la hora que sea.
Comer en familia con unas vistas magníficas.
Disfrutar de un buen cine que aún hace que mi cabeza siga rumiando.
Pasear y ver el mar.
Ver que Manex se está haciendo enorme.
Mi habitación transformada, con una cuna y papel de lunares.
Cajas con fotos antiguas, momentos pasados. Mirar, cerrar y pensar.
Un dulce sabor de boca. Juno, peleando su mundo a base de sarcasmo, la Trilogía de las Fundaciones, redireccionando mi interés entre saltos en el hiperespacio. Me recogen al ir, y al volver. Verduritas y pescado.
Recogida y cuidada.
5 comentarios:
Cálida tranquilidad!!!
Un besico y hasta la vista alpinistaa
Ummm, qué rico huele tu post! A hogar!
El otro día oí una frase: Te alegras cuando viene tus familia y te alegras aún más cuando se va.
La última foto es espectacular!
mmm...sí, mucha tranquilidad...
Granota, mi madre calentándome los pies, que siempre los tengo fríos...:)
Halaaaaaaaaaaaaaa!!! desayunar y después volverse a meter en la cama... ya no me acordaba de que eso existe...
Esto me da que pensar.
Creo que voy a hacerlo un día de estos!!!!!
Gracias Pokol. Y un gran beso!
...Ey...que grande es la siesta del carnero cannía!!!
Un beso.
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