
Por la mañana, un paseo cálido y cercano.
Por la tarde, horas y horas escribiendo en un viaje de retorno en tren.
Hoy estoy algo vacía.
Todo quedó en una libreta negra.
Ideas que se estamparon en el papel desordenadas,
dirigidas por una sed de mucho comer,
con un pastel de arándanos bajo el brazo
y una insatisfacción crónica por resolver.
6 comentarios:
Y entonces surgió la idea. Me senté, cogí aire y empecé a teclear. Tenía muchas notas de esos días de fusión entre el mar y los brazos, en los que todo había girado de verde a tornasol.
El recuerdo me trae horas de excitación y hojas arrugadas, tiempo y tiempo sin manecillas, solo con la tensión en la punta de la pluma.
Y todo salió bien.
Qué bonita es la foto. Espero que estés llenita pronto. Un besín.
Gracias Sara, estoy muy llena, tanto que no me queda luego más para el blog!:) Feliz año pequeña!
Me siento frustado. Felicitas a Sara y a mí que puse mi granito de arena antes, ni mención.
No nos conocemos, pero llevo comentando tus entradas con asiduidad últimamente. Qué menos que ese detalle.
O resuelvo este problema de celos o me pondré malo.
Feliz finde año, morena
Hola Nacho,
Feliz año a ti también. Al resto, creo que no he de dar ninguna explicación. Esto es libre en ambos sentidos. Me gustan tus comentarios y me gusta que me leas. Y hasta ahí puedo leer. El resto te lo dejo a ti.
Un abrazo
Me reconcilio con el mundo, que eres tú, porque aunque sea libre por ambas partes, a nadie amarga una caricia de tanto en tanto.
Gracias.
Besicos
Publicar un comentario