jueves, 18 de junio de 2009

Llevaba una pamela roja...


Pensaba que me iban a decir a qué hora era la cena, sin embargo el sms decía algo distinto: "Begoña ha muerto".

"Bueno, se acabó su sufrimiento, se acabó el sufrimiento de todos los que la rodeaban. Ahora toca asumir y volver a empezar".

Empiezo a rumiar y recuerdo. Recuerdo su alegría siempre que nos la encontrábamos en la playa de Zarautz, su buen estar, su ímpetu, su capacidad para estar siempre alegre, siempe sonriente...

Esta noche no he dormido bien y por la mañana hablo con mi madre:

-Josu me llamó dos veces para decírmelo, no se acordaba de que ya me había llamado.
-¿Qué tal están los demás?
-Juanita quería llevarla a casa pero no la han dejado y Germán está muy débil. ¿Tú estuviste alguna vez en su casa? Pues tenía una foto increíble, en la que llevaba una pamela y un vestido rojo. Estaba guapísima. Germán ha puesto allí su foto.

Y ya no puedo seguir la conversación. Estoy en la oficina y si intento hablar ya no voy a poder parar...Ella también llora.

-Bueno, ¿y tu hermanito?
-Mamá, no puedo...
-Ya...Ni yo...
-Te llamo luego

Y mi hermanito está a punto de llegar. Se hace desear, o quizá unos se tengan que ir para que otros vengan. No sé muy bien de qué va todo esto. Nos hablan del destino, de la mala suerte, nos hablan de vivir el momento, de apreciar lo que tenemos.

Sé que ella lo apreciaba y yo hago una reflexión interior y valoro mis momentos de plenitud. Momentos que me tornan nostálgica, que me erizan la piel, que me hacen sonreír...




2 comentarios:

Ona dijo...

Ánimo Marta... no sabía que escribirte en esta entrada... todo sucede por algo aunque a veces no comprendamos los por qués y nada tenga sentido.

Creo que hoy estarás muy feliz, suerte y que vaya todo muy muy bien. Un besazo

Pekas dijo...

Sólo... un abrazo lleno de calor de pecho amigo...