El viernes, el Chavo, Gonzalo y yo nos damos una sesión plafonera. El sábado me despierto pronto y repito. Ya van 3 esta semana. Pero se nota que estoy de vacaciones, porque no me canso...
El domingo vamos a Castillo de Bayuela a darle al granito. Mi coco sigue de vacaciones pero brilla el sol y consigo por fin entrar en calor. Por dentro y por fuera.
Con muchísima tranquilidad y escalando las vías según vienen. Dos seguidas, un té y una mandarina. Otra vía...
Me fijo más en el paisaje y simplemente escalo.
No sé qué escalo, tan sólo subo.
No sé qué escalo, tan sólo subo.
El Chavo, de buen humor y motivado, como siempre, el encalomador del día.
Charlo con Bea, las dos sentadas en una roca, con llanuras inmensas ante nosotras. Un cigarrito, queso del Cerrato, atún, un plátano...
Damos un paseo para conocer otros sectores y creemos estar en un bosque encantado. El sol parece lava y los árboles quieren caminar con nosotros. La hierba, de un verde fluorescente. Y la roca, con sus sombras.
2 comentarios:
Qué guapos estáis, Chavo y Pokol...
¿A qué roco vais?
Bss
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