miércoles, 24 de septiembre de 2008

Soñando aventuras. Notas y colores


Cuando era pequeña tenía una imaginación desbordante y ahora que ya soy mayorcita creo que sigo igual.

Siempre me gustó escribir y dibujar. Me pasaba las horas muertas en mi habitación perdida con la guitarra de Mike Oldfield y dándole a la acuarela. Cuando no, me dedicaba a preparar programas radiofónicos para mi emisora personal. Tenía hasta un top ten en el que destacaban Moonlight Shadow de Mike Oldfield, Lemon Tree de Peter, Paul & Mary, Don't Give Up de Peter Gabriel y The Queen and The Soldier de Suzanne Vega, entre otros.

Por aquella época todavía no sabía apreciar las maravillas que sonaban en el salón de casa...Pink Floyd, The Alan Parsons Project, Deep Purple, King Crimson, aunque me quedaba prendada con el piano New Age de George Winston y mis orejas asimétricas se iban educando por sí solas a base de sobredosis de jazz de un padre fanático del género.

Entre tanta música, mi madre se dedicaba a diseñar y a tejer. A veces la acompañaba a la Escuela de Artes Aplicadas y luego al taller, donde sus diseños se convertían más tarde en collares y pendientes de esmalte. Algunos fines de semana nos íbamos al norte de Palencia a recoger helechos para teñir la lana de sus tapices... Helechos y cochinilla. Esta última palabra me tenía siempre intrigada. No sabía lo que era, pero su extraña sonoridad me hacía repetirla mentalmente, COCHINIIIIILLAAAAAAA.


He de confesar que siempre he tenido cierta tendencia a retener sonidos, ya sean palabras, melodías o números de teléfono. En cuanto entra en mi cabeza, ahí se queda y mi personalidad ansiosa y nerviosa lo repite y lo repite. Para más inri, cuando la ansiedad y el nerviosismo se mezclan con la obsesión, obtenemos como resultado la invención de palabros: entracicado. Algo que no entendí bien y que me tuvo absorbida una buena temporada.

"Marta, ¿yo estoy entracicada?"
"No, no, tú no, pero él sí. Y el pupitre también"
"¿Y yo? ¿Estoy entracicado?"
"Sí, sí, tú sí".

Hasta que se me pasaba...

Leía mucho. El País, la curiosidad y mi fanatismo por Felipe González me enseñaron a leer muy prontito.

"Mamá, ¿y aquí qué pone?"
"¿Y esto con esto cómo se lee?"

Yo luego cogía el periódico, me sentaba en la mesa del salón y repetía:"El presidente del gobierno Felipe González ha declarado hoy...".

Un día mi padre me dijo que ya era hora de dejar de leer cuentos y me plantó a Tolkien en la mano(todas las semanas me compraba el fascículo del Cuenta Cuentos y me revisaba las uñas. Si me las había vuelto a comer, me los ponía en lo alto de la estantería, hasta que me crecían y entonces me dejaba leer todos los fascículos atrasados. En la actualidad me sigo comiendo las uñas...). Yo tendría...puf...muy pocos años, siete añitos quizá. Me tenía que leer cada página dos veces para entenderla y marcaba con lápiz un corchete al final de mi lectura diaria. Luego me enfadaba cuando terminaba un libro un mes más tarde y mi padre se lo ventilaba en una tarde. Aunque también me enfadaba cuando le comprábamos un regalo a mi madre, le daba los ahorros de mi hucha roja y pagaba con tarjeta, que le salía gratis.

Con tanto libro, cuento, color y música yo me sumergía en mis sueños y me dejaba llevar. Me imaginaba en los mundos de Tolkien y, de camino al cole, cerraba los ojos e imaginaba que alguna nave espacial de las Fundaciones de Asimov me recogía para llevarme lejos, lejos...Soñaba que de verdad existía Tarot, el protagonista del Iniciado de Louise Cooper. Un malo buenísimo, moreno y con unos ojazos verdes de los que quitan el hipo. Con Tarot yo me sumergía en el mundo del Caos y conseguía dominar el tiempo en el mundo, dejando a todos los que me caían mal en el limbo.

Cómics para adultos, que me los daban para entretenerme. Yo los miraba, arriba y abajo y no me enteraba de nada. Recuerdo una en la que la protagonista decía "¡¡¡Uf, menudo viaje, ¡¡Qué colocón!!!" Y yo pensaba "¿Qué ha colocado? No entiendo, si no se ha ido a ningún sitio". Tampoco entendía por qué algunos bocadillos parecían derretirse y por qué había tantos ohhhhh y ahhhhh en las historias de un tal Manara .





Cuando no estaba perdida en estos mundos, estaba de campamento. Allá me fui por primera vez con cinco añitos. No sabía ni hacerme la mochila, pero me cuidaban. Un par de añitos más tarde ya estaba en la "tribu cochís" del campamento y nos llevaban a vivaquear por el bosque, nos montaban tirolinas, rapelábamos de árboles, hacíamos fuegos de campamento, íbamos a la playa...

Y si no era de campamento, pues mis padres me llevaban a hacer espeleo con un casco de la Cruz Roja o a perdernos por Picos de Europa...


Reliquias bien guardadas, 1987

A medida que me iba haciendo mayor, fui desarrollando mis propios gustos musicales y mis propios gustos para los colores.

Hoy todavía sigo soñando y sigo siendo la que fui, pero en mi casa. Ya no le doy al casette, pero dejo el ipod puesto de manera constante. Ya no es Mike Oldfield, pero son otros muchos. Ya no son las acuarelas, pero son los rotuladores y el ordenador. Ya no es Tolkien, pero son otros que me tocan y me siguen transportando. El moreno de ojos verdosos sigue por ahí. Con los malos sigo imaginando que los dejo en el limbo para que no me hagan daño y Felipe González...Me desencantó...Como muchos otros.

Sigo soñando, creando y escuchando. Muchas veces, cuando estoy ausente, cuando me preguntan y no respondo, cuando no hablo mucho o estoy en "momento ipod", estoy allí, en el Caos, en los colores, ordenando mi lista de top ten o inventando vete a saber qué palabro. Y cuando estoy presente, sigo rapelando, vivaqueando y viviendo aventuras... Las de mi vida.

7 comentarios:

Pokol dijo...

En defensa de mis padres he de decir que me gustó mucho mi infancia!!!! Que quede constancia...

Fer dijo...

La vida sigue y sigue, y vamos cambiando a marchas forzadas.
¡Y lo que te rondaré, morena!
Bss

Ona dijo...

Hey Pokol! que nos abres tu corazón y tus recuerdos!! gracias x ello...
Y qué jovencita eres!!
No cambies...
Mx

la granota dijo...

Me ha encantado tu post de hoy. Dice mucho de ti. Sigue evolucionando, pero no cambies!! Besos

Chavo dijo...

Jolín...la oveja no para de comer...y no me deja escuchar la música :P.

...esta lanita diesel me esta cargando...Menuda membrilla esta hecha!

besos!

Pd:Como molan los comics del manara...son guarretes a tope.

Pep dijo...

... me han dicho que por algún sitio hay colores nuevos ...





saliz ... digo ... saluz

Pokol dijo...

Fer: la vida cambia, pero hay cosas que se mantienen constantes y que nos hacen ser nosotros mismos...
Ona:pues sí, soy jovencita y encima aparento aún menos!!!!!! jajajaj
Canijo: a ver meloncito, que lanita se queda donde está. Tú dale de comer, que anda necesitada, pobre!!! Manara mola...ya te contaré más cosillas
Pep: en un país multicolor vivía una trepadora bajo el sol...