
Las nubes vienen y van.
Mientras, el sol intenta llegar a nosotros.
Sus rayos se extienden
Luchan por alcanzar su meta.
Frente a un paso de cebra,
un hombre rubio y de traje
frunce el ceño y mira al cielo.
Cambia el maletín de mano y afloja su corbata.
El sol seca rápidamente el agua de la carretera
pero el viento nos devuelve al gris.
El semáforo cambia a verde.
Nuestro hombre cruza la calle.
Detrás de él, las sombras vuelven a cubrir la ciudad.
La lluvia vuelve a caer.
2 comentarios:
no llueve eternamente ;-)
y cuando nos quitamos la corbata empezamos a ser más libres...
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